Suelos colapsables y expansivos: Identificación, Desafíos y soluciones para proyectos de construcción 

La ingeniería geotécnica es una disciplina fundamental para el éxito de cualquier proyecto de construcción. Antes de poner la primera piedra de una obra, ya sea una vivienda, un edificio comercial, una carretera o infraestructura industrial, es imprescindible conocer cómo se comportan los suelos bajo condiciones reales del terreno. Entre los diferentes tipos de suelos que pueden complicar un proyecto están los suelos expansivos y los suelos colapsables, dos categorías que pueden causar problemas estructurales importantes si no se detectan y manejan adecuadamente desde las fases iniciales de diseño y planificación. 

Este artículo ofrece una visión completa y práctica de qué son estos suelos, cómo identificarlos, qué riesgos representan y, sobre todo, cuáles son las soluciones técnicas más efectivas para mitigarlos. Está escrito con rigor técnico, pero con un lenguaje accesible, pensando en propietarios, desarrolladores, arquitectos, ingenieros y profesionales que buscan comprender por qué un estudio geotécnico es una inversión esencial y no un gasto opcional. 

¿Qué son los suelos expansivos? Definición y comportamiento 

Los suelos expansivos son materiales que experimentan cambios considerables de volumen cuando varía su contenido de agua. Los suelos expansivos se caracterizan porque, al absorber humedad, estos suelos expansivos pueden aumentar su volumen (hinchamiento); mientras que, al perder agua, los suelos expansivos pueden reducir su volumen (retracción). Esta capacidad de los suelos expansivos de “hinchar y encoger” hace que los suelos expansivos generen movimientos diferenciales del terreno, los cuales resultan extremadamente problemáticos para cualquier estructura apoyada sobre suelos expansivos. 

Causas del comportamiento Expansivo 

El principal responsable de esta característica en los suelos expansivos es la composición mineralógica del suelo. Los suelos expansivos con un alto contenido de ciertos minerales arcillosos, como la montmorillonita, tienden a absorber y retener grandes cantidades de agua entre sus partículas debido a su estructura laminar. En los suelos expansivos, estas partículas, en presencia de humedad, atraen moléculas de agua entre sus capas, provocando la expansión física del volumen de los suelos expansivos. 

Este fenómeno en los suelos expansivos se traduce en un ciclo de hinchamiento cuando los suelos expansivos se mojan y de retracción cuando los suelos expansivos se secan, lo cual puede ocurrir de manera estacional o debido a cambios en las condiciones ambientales o en el uso del suelo que afectan directamente a los suelos expansivos. 

Manifestaciones en la práctica 

El principal responsable de esta característica en los suelos expansivos es la composición mineralógica de los suelos expansivos. Los suelos expansivos que presentan un alto contenido de ciertos minerales arcillosos, como la montmorillonita, son suelos expansivos que tienden a absorber y retener grandes cantidades de agua entre las partículas de los suelos expansivos debido a la estructura laminar de los suelos expansivos. En los suelos expansivos, estas partículas de los suelos expansivos, en presencia de humedad, atraen moléculas de agua entre las capas de los suelos expansivos, provocando la expansión física del volumen de los suelos expansivos. 

Este fenómeno característico de los suelos expansivos se traduce, en los suelos expansivos, en un ciclo de hinchamiento cuando los suelos expansivos se mojan y en un proceso de retracción cuando los suelos expansivos se secan, lo cual en los suelos expansivos puede ocurrir de manera estacional o como consecuencia de cambios en las condiciones ambientales o en el uso del suelo que afectan directamente a los suelos expansivos. 

Ejemplos de daños por suelos expansivos 

Existen múltiples ejemplos de obras afectadas por los suelos expansivos. En viviendas residenciales construidas sobre suelos expansivos, las grietas en tabiques y pisos asociadas a los suelos expansivos se producen con frecuencia en climas secos con lluvias estacionales intensas que activan el comportamiento de los suelos expansivos.  

En carreteras y pavimentos urbanos apoyados sobre suelos expansivos, los movimientos diferenciales generados por los suelos expansivos pueden causar ondulaciones, levantamientos y fisuras longitudinales, efectos típicos de los suelos expansivos que requieren reparaciones costosas. Incluso proyectos industriales desarrollados sobre suelos expansivos, con cimentaciones superficiales mal diseñadas para los suelos expansivos, han sufrido deformaciones provocadas por los suelos expansivos que afectaron la maquinaria y la infraestructura interna. 

Estos ejemplos de los suelos expansivos ilustran que el problema asociado a los suelos expansivos no está únicamente en la magnitud del movimiento de los suelos expansivos, sino en la heterogeneidad del comportamiento de los suelos expansivos, la cual genera tensiones diferenciales causadas por los suelos expansivos que pueden deteriorar estructuras rígidas construidas sobre suelos expansivos en el corto o mediano plazo. 

¿Qué son los suelos colapsables? Estructura y mecanismos de deformación 

Los suelos colapsables presentan un comportamiento diferente al de otros tipos de suelo. Los suelos colapsables se caracterizan porque pueden sufrir una fuerte reducción de volumen cuando los suelos colapsables se humedecen bajo carga, sin necesidad de la aplicación de cargas verticales adicionales importantes sobre los suelos colapsables.  

Estos suelos colapsables pueden parecer relativamente estables cuando los suelos colapsables están secos; sin embargo, cuando los suelos colapsables entran en contacto con el agua, los suelos colapsables pueden colapsar internamente y los suelos colapsables pueden asentarse de forma brusca, generando consecuencias graves para cualquier estructura o infraestructura construida sobre suelos colapsables. 

¿Cómo ocurren los colapsos? 

Este mecanismo en los suelos colapsables se explica por la estructura metastable de los suelos colapsables. Ciertos tipos de depósitos naturales asociados a los suelos colapsables, como limos eólicos o sedimentos poco compactados característicos de los suelos colapsables, presentan una red de partículas en los suelos colapsables con vacíos relativamente grandes y puentes de contacto débiles entre las partículas de los suelos colapsables.  

Estos puentes en los suelos colapsables pueden mantener la estructura de los suelos colapsables cuando los suelos colapsables están secos; sin embargo, al humedecerse los suelos colapsables, la cohesión de esos puentes en los suelos colapsables disminuye y las partículas de los suelos colapsables se reorganizan, reduciendo el volumen total de los suelos colapsables. 

En otras palabras, en los suelos colapsables, el agua altera las condiciones de tensión interna de los suelos colapsables y “suaviza” la estructura de los suelos colapsables, provocando una redistribución de las partículas de los suelos colapsables hacia una configuración más compacta. Este fenómeno característico de los suelos colapsables puede producir asentamientos bruscos y significativos en los suelos colapsables, especialmente bajo cargas estructurales aplicadas sobre suelos colapsables. 

Evidencias en campo 

Algunas señales indicativas de la presencia de suelos colapsables son terrenos asociados a suelos colapsables que se presentan firmes y aparentemente estables en seco, pero que, en condiciones típicas de los suelos colapsables, se hunden cuando los suelos colapsables reciben lluvia intensa o cuando en los suelos colapsables se produce un cambio en el nivel freático.  

Otros indicios de suelos colapsables incluyen asentamientos repentinos en zonas con suelos colapsables irrigadas o con filtraciones, así como terrenos de origen eólico o sedimentario reciente característicos de los suelos colapsables, los cuales presentan estructuras propias de los suelos colapsables, con poros grandes y baja densidad. 

Este tipo de suelos colapsables se encuentra con mayor frecuencia en regiones áridas o semiáridas donde predominan los suelos colapsables, en depósitos sedimentarios formados por suelos colapsables y en rellenos naturales o artificiales constituidos por suelos colapsables con compactación deficiente, lo que incrementa el riesgo asociado a los suelos colapsables. 

Estudios de casos de colapso 

En proyectos de urbanización desarrollados sobre suelos colapsables en zonas semiáridas, se han registrado hundimientos repentinos de calles y aceras construidas sobre suelos colapsables, especialmente cuando los suelos colapsables corresponden a limos eólicos poco compactados.  

En obras de infraestructura ligera edificadas sobre suelos colapsables, como almacenes o bodegas ubicados en suelos colapsables, la falta de estudios geotécnicos adecuados para identificar los suelos colapsables ha provocado asentamientos localizados típicos de los suelos colapsables, los cuales deformaron los pisos construidos sobre suelos colapsables y generaron problemas de nivelación en equipos industriales apoyados en suelos colapsables. 

Estos casos asociados a los suelos colapsables muestran la necesidad de identificar, analizar y mitigar los suelos colapsables antes de iniciar cualquier construcción que se desarrolle sobre suelos colapsables. 

Metodologías de identificación y evaluación geotécnica 

Detectar la presencia de suelos expansivos o colapsables antes de comenzar la construcción es un paso crítico para cualquier proyecto exitoso. Este proceso combina trabajo de campo, ensayos de laboratorio y análisis profesional, con el objetivo de caracterizar de manera precisa el comportamiento del suelo. 

Investigación de campo 

El estudio de suelos inicia con la exploración directa del terreno. Esto incluye la realización de sondeos geotécnicos y extracción de muestras para análisis, la observación y registro de perfiles de suelo para identificar capas con propiedades problemáticas, y la aplicación de pruebas in situ, como el test de penetración estándar o el ensayo de penetración con cono, que permiten evaluar la resistencia y estructura del suelo en profundidad. 

Estos métodos aportan datos cuantitativos que los ingenieros geotécnicos interpretan para determinar la presencia y distribución de materiales susceptibles de ser expansivos o colapsables. 

Ensayos de laboratorio 

Una vez recogidas muestras representativas, se realizan ensayos específicos que permiten cuantificar las propiedades del suelo. Los límites de Atterberg (límite líquido y plástico) son indicadores de plasticidad y presencia de arcillas activas, útiles para detectar potencial expansivo. Los ensayos de hinchamiento y de consolidación (edómetro) miden directamente el cambio de volumen del suelo bajo variaciones de humedad y carga. Para suelos colapsables, se aplican pruebas de colapso bajo inundación, diseñadas para evaluar cuánto puede asentarse un suelo cuando se humedece bajo carga. 

Estos ensayos permiten convertir datos cualitativos en parámetros cuantificables que los ingenieros utilizan para diseñar soluciones de cimentación y mitigación adecuadas. 

Estudios complementarios y tecnología avanzada 

En la actualidad, se incorporan tecnologías como georradares, tomografía eléctrica y mapeo topográfico de alta resolución para obtener información detallada del subsuelo sin afectar el terreno. Esto permite identificar estratos colapsables y expansivos en zonas extensas, optimizando el diseño y reduciendo riesgos de manera preventiva. 

Riesgos potenciales y efectos en estructuras 

Los suelos expansivos y colapsables pueden generar distintos tipos de daños dependiendo de su mecanismo de deformación. 

Impactos de los suelos expansivos 

Los movimientos cíclicos de hinchamiento y retracción causados por la variación de humedad pueden transmitir fuerzas de levantamiento y compresión sobre las cimentaciones, provocando grietas estructurales en muros y elementos de cierre, deformaciones irregulares en pavimentos y desplazamiento de servicios subterráneos. Este tipo de daño tiende a presentarse gradualmente, pero puede acelerarse con ciclos climáticos extremos o cambios en el uso del terreno que alteren el régimen de humedad natural. 

Impactos de los suelos colapsables 

Los suelos colapsables, al perder volumen repentinamente cuando se humedecen, pueden causar asentamientos bruscos de estructuras, desnivelamientos en plataformas de terreno y afectaciones en terraplenes y explanadas preparadas sin considerar la susceptibilidad al colapso. A diferencia de los suelos expansivos, en los colapsables el problema puede surgir de manera inesperada al pasar de condiciones secas a húmedas. 

Efectos económicos y sociales 

Los daños por estos suelos no solo afectan la estructura, sino que también generan costos adicionales importantes en reparaciones, mantenimiento y corrección de pavimentos, cimientos y redes subterráneas. Además, en áreas urbanas densamente pobladas, los asentamientos y movimientos de suelo pueden afectar la seguridad y la funcionalidad de edificaciones residenciales, comerciales y de infraestructura crítica. 

Soluciones técnicas para manejo de suelos expansivos 

Las soluciones para suelos expansivos se orientan tanto a prevenir la desestabilización por humedad como a asegurar que las cimentaciones transmitan las cargas estructurales a zonas de suelo más confiables. 

Diseños de cimentaciones adaptados 

Una práctica común es diseñar cimentaciones que eviten transmitir las cargas a los estratos donde cambian las condiciones de volumen. Entre las alternativas más utilizadas están las cimentaciones profundas, como pilotes perforados, que transfieren cargas a niveles de suelo más estables, y cimentaciones flotantes controladas, diseñadas con tolerancia a movimientos moderados sin dañar la superestructura. 

Control de humedad y drenaje 

Otra estrategia consiste en manejar la humedad alrededor de la estructura mediante sistemas de drenaje eficaz, barreras impermeables y gestión de vegetación para equilibrar la humedad del suelo. 

Mejoras de suelo 

En ciertos casos, puede ser viable tratar el suelo in situ con materiales estabilizantes como cal o cemento, reduciendo la plasticidad y el potencial de hinchamiento del suelo. Esta técnica es útil cuando el espacio o las condiciones no permiten soluciones de cimentación profunda. 

Soluciones para suelos colapsables 

Para suelos colapsables, las soluciones se enfocan en prevenir la saturación bajo cimentaciones y mejorar la densidad o el comportamiento del suelo antes de construir. 

Mejoramiento y compactación del suelo 

Modificar la estructura del suelo antes de construir es eficaz, mediante sustitución por material seleccionado o compactación intensiva para aumentar la densidad y reducir vacíos. También se pueden emplear tratamientos químicos que fortalezcan la cohesión interna del suelo. 

Cimentaciones resistentes a asentamientos 

Cuando no es viable mejorar completamente el suelo, se diseñan cimentaciones que minimicen la influencia del colapso, como cimentaciones profundas que transfieren cargas a estratos estables o zapatas aisladas con tolerancia a asentamientos menores. El control de fuentes de agua, desde drenajes hasta fugas en servicios, es fundamental para evitar la saturación del suelo. 

Buenas prácticas integrales para el éxito de un proyecto 

La investigación geotécnica temprana, el análisis interdisciplinario entre ingenieros y arquitectos, el monitoreo continuo durante la construcción y una gestión adecuada del agua son prácticas clave para garantizar la estabilidad del proyecto y evitar problemas derivados de suelos expansivos o colapsables. 

Además, la planificación preventiva permite que las obras no sufran interrupciones costosas, asegura la durabilidad de la infraestructura y protege la inversión de los desarrolladores y propietarios, reduciendo riesgos de responsabilidad legal y pérdidas económicas. 

Los suelos expansivos y colapsables representan desafíos técnicos que, si no se gestionan adecuadamente, pueden comprometer la integridad estructural y funcionalidad de cualquier obra. La clave está en estudios geotécnicos rigurosos realizados por profesionales especializados, que permitan diseñar soluciones adaptadas al terreno, mitigando riesgos y asegurando la durabilidad de la construcción. 

En Subsuelo Exploraciones Geotécnicas SPA, contamos con un equipo de expertos que ofrece servicios integrales de geotecnia, desde investigación de suelos y ensayos de laboratorio hasta la evaluación del potencial expansivo o colapsable y el diseño de soluciones constructivas eficientes. Nos aseguramos de que cada proyecto se base en información confiable y en decisiones técnicas sólidas. 

Si estás planificando un proyecto de construcción, confía en nuestro equipo para identificar los retos del terreno y ofrecer soluciones seguras, económicas y sostenibles. En Subsuelo Exploraciones Geotécnicas SPA, tu obra comienza con bases firmes desde el subsuelo hasta la estructura final.